sábado, 14 de marzo de 2015

Diario 14ª clase teórica. 16/03/2015. Aida Oliva

Elaborado por Aida Oliva

Asisten 43 personas

En primer lugar se retornó a clases anteriores para seguir  hablando de las ideas sobre los métodos, “pedagogos españoles”.

Se habló de César Bona, que es un maestro aragonés y tuvo la suerte de asistir a la gala cuando se dio el premio a la mejor maestra del mundo y como siempre, resultó ser una americana. Esta profesora consiguió que todos sus alumnos les encantase la lectura, pero no se sabe que método siguió para conseguirlo.

Una pregunta general que nos hizo en clase fue ¿Sabéis que es DENIP? Las siglas DENIP hacen referencia al Día Escolar de la No violencia y la Paz. También se nombró al inspector que promulgó en España para que se celebrase este día y quien tuvo la idea en 1960 fue Llorenç Vidal Vidal, se lo comunicó a la UNESCO y esta aceptó que se celebrara este día, ya que era de una ideología muy concreta y era bueno desarrollarla en los colegios.

Por otro lado, también se nombró a Eleuterio Quintanilla, maestro anarquista de Gijón y un gran referente del movimiento pedagógico en Asturias, y que nadie sabíamos que tenía una calle en Gijón con su nombre, donde se ubica la famosa Casa del Maestro.

Con este mismo nombre de Eleuterio Quintanilla, existe un grupo o colectivo que lleva treinta años trabajando con colegios en Educación Infantil, Primaria y también Secundaria en España, sobre la interculturalidad y el racismo en España. Donde ellos se dedican a publicar libros de textos y también los analizan, donde más de veinte profesores hacen iniciativas en la enseñanza y tienen una unidades didácticas guapísimas, donde Josetxu nos animó a basarnos en alguna de ellas.

Después de todo lo hablado anteriormente, procedimos a empezar con la primera actividad de la sesión, consistía en analizar y luego debatir  sobre el Método KÚMON: “Adiós al fracaso escolar en matemáticas” así es como se llamaba el documento que nos dio en clase para trabajar con él. Las preguntas a tratar en clase son las siguientes:

¿En qué consiste el Método KÚMON? Se dio como conclusión por parte de los alumnos que ayudaba a obtener buenas notas sin dedicar mucho tiempo al estudio y con un mínimo esfuerzo. Decían algunas alumnas que consistía también es una autoconfianza al alumno, crear un hábito de estudio con un aprendizaje autodidacta. Por otra parte Pili dijo que preparaban un eje individualizado el profesor a cada alumno, y que también el niño descubría por si solo los fallos que tenía, pues bien, esta conclusión era la válida.

Por otro lado también se debatieron los siguientes aspectos: ¿Son compatibles estas tres afirmaciones?
-       Mínimo esfuerzo
-       Acudan dos días a la semana

La conclusión que se dio es que este método se basaba en pagar dos veces a la semana, como si fueran clases particulares.
(Interrumpida la clase por nuestro compañero Julián ya que no callaba la boca y Josetxu se cabreó y decidió cambiarlo de sitio)

También se habló del uso de recursos, tanto las limitaciones como las ventajas del recurso a los libros de texto. Las limitaciones que se propusieron en clase fueron las siguientes:
ü  Igual para todos los niños
ü  No puede estar ni contextualizado ni actualizado
ü  Recursos auxiliares
ü  Te imponen un recurso y eres un robot y no un docente
Y las ventajas que se propusieron en clase fueron las siguientes:
ü  Económico
ü  Pictóricas
Llegamos a la conclusión que en un futuro tenemos que exigir que nuestro papel sea enseñar y tutorizar; sino investigar y hacer nuevos materiales para nuestra aula, para mejorar la educación y esto siempre es posible. También se habló de lo que una maestra de educación infantil trabaja y es, 25 horas semanales con los niños y 5h semanales para las familias.

La segunda actividad de la sesión, consistía en analizar el documento de “Las terribles consecuencias del efecto Pigmalión sobre los hijos”. Donde hablemos de los diferentes efectos con incidencias didácticas, que fueron los siguientes:
1.    El efecto Halo
2.    El efecto Pigmalión
3.    El efecto Qwerty
Y para dar conclusión a la clase, mediante el apoyo de un prezi, se habló de “El cociente intelectual” donde se hablaron de los siguientes puntos:
1.    Primeros intentos: Sir Francis Galton (1822-1911)
2.    Galton y la eugenesia
3.    Alfred Binet (1906 París)
4.    Lewis Terman (1877-1956)
5.    La inteligencia y las razas
6.    El ejército y el cociente intelectual
7.    Edward Thorndike
8.    Vídeo de Eduard Punset donde entrevistan a Sin Ken Robinson del programa Redes del canal 2.


(La clase fue terminada 10 minutos primero, ya que los alumnos estaban ya cansados y el profesor también)


CARLOTA FOMINAYACARLOTAFOMINAYA / MADRID
Día 02/01/2013 - 15.25h

Las etiquetas que ponemos a los niños pueden generar comportamientos no deseados

«Es muy tímido», «es muy malo y desobediente», «no se entera de nada», «es pasivo»... Lo que pensamos, lo que decimos... A veces no somos plenamente conscientes pero juzgamos y etiquetamos a los niños prematuramente, condicionando su comportamiento y produciéndoles unas heridas que, metafóricamente, pueden llegar a estar sangrando durante muchos años si no se reconocen y cicatrizan correctamente. Es el llamado «efecto pigmalión» de los padres sobre los hijos, o de los profesores sobre los alumnos. «Demasiadas veces se pronuncian expectactivas o prejuicios durante el proceso comunicativo con los más pequeños sin tener en cuenta que en el futuro pueden originar sentimientos, comportamientos o rendimientos no esperados y/o deseados», apunta Alba García Barrera, profesora de Psicología de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima). «En toda relación entablada con niños y adolescentes debe prestarse especial atención a la forma en que expresamos y transmitimos nuestras ideas, especialmente aquellas que afectan a su propia forma de ser, actuar o pensar sobre una determinada cuestión. En estas etapas los jóvenes se encuentran en pleno desarrollo físico, psicológico y afectivo, por lo que son altamente vulnerables a la influencia que puede llegar a ejercerse sobre ellos por medio de la comunicación. Es bastante fácil que, con nuestras palabras, afectemos al autoconcepto y la autoconfianza del niño», explica García Barrera.
Es muy fácil afectar de forma inconsciente ae los niños con nuestras palabras
¿Por qué sucede esto? «Porque solemos olvidar que una persona desarrolla su autoconcepto en función de las expectativas que depositan sobre nosotros las personas de referencia en nuestro entorno», prosigue esta especialista. «Es decir, un niño va formando el concepto que tiene de sí mismo en base a las valoraciones que recibe de sus padres, de sus abuelos, de sus tios, de sus maestros... Y si bien de pequeñito no le consideran capaz de hacer determinada cosa, muy probablemente acabe siendo incapaz de hacerla. Y no porque no tenga capacidad o habilidades suficientes, sino porque su entorno más próximo le está transmitiendo este mensaje, que difícilmente le invitará siquiera a intentarlo, a probar suerte... Se sentirá menos capaz que ellos y pensará que no puede hacerlo, que no tiene capacidad suficiente... y por tanto, será peor. Esto es lo que se conoce como "efecto Pigmalión" y ya fue demostrado en un estudio por Rosenthal y Jacobson», advierte.
«Trato diferencial» entre hermanos
Por otra parte las expectativas, prosigue esta docente, pueden depositarse en base al llamado «efecto halo». «Pongamos un ejemplo. En el entorno familiar sucede a menudo a través de las comparativas directas e indirectas con los hermanos, ya sean mayores o pequeños. Es común escuchar a un padre o a una madre decir a su hijo, cuando se está portando mal, "a ver si aprendes de tu hermano". Incluso muchas veces se tiende a regañar siempre al niño que se suele portar mal, solo por el hecho de que suele hacerlo con frecuencia, cuando en un momento dado ha podido ser al revés. Ningún niño se porta siempre bien, ni ningún niño se porta siempre mal. Y como padres debemos intentar ser justos y congruentes con ello», añade García Barrera.
Al niño que se suele comportar mejor se le regaña menos, y al contrario
Porque además, continua esta especialista, muchas veces se tiende a idealizar el comportamiento del hijo que suele comportarse mejor, y se le regaña menos, se le castiga menos y, en definitiva, se suele tener más paciencia con él que con el que suele portarse peor. «A esto se le llama "trato diferencial", y afecta directamente al autoconcepto, la autoestima y el rendimiento del niño. De hecho, influye en sus respuestas comportamentales, ya que cuando el niño es consciente de que sus padres esperan que tenga un mal comportamiento, tiende aún más fácilmente a tenerlo», asegura esta profesora de Psicología.
Ámbito escolar
Y en el ámbito escolar sucede exactamente lo mismo, afirma esta especialista. «El docente suele tender a poner notas más bajas a aquellos estudiantes que suelen rozar el aprobado, y notas más altas a quienes suelen sacar sobresalientes, aunque por determinadas circunstancias no sea así... Y esto influye en el autoconcepto del alumno y lo que se siente capaz de hacer». En este sentido, propone García Barrera, «hay que prestar atención a los comentarios que realizamos en casa sobre las notas que obtienen nuestros hijos, sin encasillarles, ni esperar determinados resultados. Pero ojo, esto no quiere decir que no haya que exigirles, sino que hay que procurar escucharles, entenderles y animarles a sacar todo el potencial que llevan dentro».
Debemos motivar y elogiar a nuestros hijos
En definitiva, debemos tener en cuenta que la capacidad autopercibida tanto del niño como del adolescente se modela en gran medida en función del «feedback» (respuesta) que le proporcionemos. «Lo que digamos acerca de sus capacidades y habilidades va a influir directamente sobre lo que se considere capaz de hacer. Por eso debemos motivarle y elogiar sus capacidades. Si el niño se siente capaz de hacer algo, y además siente interés por conseguirlo, actuará de forma motivada y será probable que alcance sus metas», concluye esta profesora.
Para potenciar la autoestima


—Aceptar y respetar al niño.
—Reconocer sus posibilidades y limitaciones.
—Crear un ambiente agradable y de confianza.
—Potenciar la comunicación. ¿Cómo? Mediante la pregunta y la escucha. Nos conviene preguntar para mantener un clima de seguridad y confianza imprescindible llegada la adolescencia. Y escuchar de forma activa, claro: Debemos mostrarle que realmente le estamos escuchando y que nos interesa lo que nos tiene que contar.
—Prestar atención al lenguaje verbal y no verbal.
—Favorecer la iniciativa del niño, estimular la exploración y el descubrimiento.
—Definir con claridad los objetivos y comprometer a los jóvenes su logro.
—Involucrar a los niños en el establecimiento de las normas y animarles a respetarlas.
—Tener expectativas realistas y positivas sobre las posibilidades de los niños.
—Cultivar la empatía, lo que equivale a ponerse en el lugar del niño, aceptarle y comprenderle.

Hacer juicios positivos sobre los niños y evitar los negativos. Debemos tener en cuenta que el elogio, siempre que se produzca a continuación de un determinado comportamiento o conducta, sirve para reforzarla. Cuando realicemos una crítica, por contra, debemos destacar su capacidad y transmitirles que podrán mejorar si realizan un mayor esfuerzo o utilizan una estrategia distinta.

3 comentarios:

  1. Un diario excelente Aida muy completo y con mucha información, enhorabuena.

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  2. Cualquier persona que no hubiese asistido este dia a clase tiene aqui toda la informacion necesario para saber que hicimos este dia!
    Enhorabuena Aida un diario muy completo.

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  3. Muchas gracias chicas, compañeras como vosotras da gusto tener.

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