Elaborado por Aida Oliva
Asisten 43 personas
En primer lugar se retornó a clases anteriores para
seguir hablando de las ideas sobre los
métodos, “pedagogos españoles”.
Se habló de César Bona, que es un maestro aragonés y tuvo
la suerte de asistir a la gala cuando se dio el premio a la mejor maestra del
mundo y como siempre, resultó ser una americana. Esta profesora consiguió que
todos sus alumnos les encantase la lectura, pero no se sabe que método siguió
para conseguirlo.
Una pregunta general que nos hizo en clase fue ¿Sabéis
que es DENIP? Las siglas DENIP hacen referencia al Día Escolar de la No
violencia y la Paz. También se nombró al inspector que promulgó en España para
que se celebrase este día y quien tuvo la idea en 1960 fue Llorenç Vidal Vidal, se lo
comunicó a la UNESCO y esta aceptó que se celebrara este día, ya que era de una
ideología muy concreta y era bueno desarrollarla en los colegios.
Por otro lado, también se nombró a Eleuterio Quintanilla,
maestro anarquista de Gijón y un gran referente del movimiento pedagógico en
Asturias, y que nadie sabíamos que tenía una calle en Gijón con su nombre,
donde se ubica la famosa Casa del Maestro.
Con este mismo nombre de Eleuterio Quintanilla, existe un
grupo o colectivo que lleva treinta años trabajando con colegios en Educación
Infantil, Primaria y también Secundaria en España, sobre la interculturalidad y
el racismo en España. Donde ellos se dedican a publicar libros de textos y
también los analizan, donde más de veinte profesores hacen iniciativas en la
enseñanza y tienen una unidades didácticas guapísimas, donde Josetxu nos animó
a basarnos en alguna de ellas.
Después de todo lo hablado anteriormente, procedimos a
empezar con la primera actividad de la sesión, consistía en analizar y luego
debatir sobre el Método KÚMON: “Adiós al
fracaso escolar en matemáticas” así es como se llamaba el documento que nos dio
en clase para trabajar con él. Las preguntas a tratar en clase son las
siguientes:
¿En qué consiste el Método KÚMON? Se dio como conclusión
por parte de los alumnos que ayudaba a obtener buenas notas sin dedicar mucho
tiempo al estudio y con un mínimo esfuerzo. Decían algunas alumnas que
consistía también es una autoconfianza al alumno, crear un hábito de estudio
con un aprendizaje autodidacta. Por otra parte Pili dijo que preparaban un eje
individualizado el profesor a cada alumno, y que también el niño descubría por
si solo los fallos que tenía, pues bien, esta conclusión era la válida.
Por otro lado también se debatieron los siguientes
aspectos: ¿Son compatibles estas tres afirmaciones?
- Mínimo esfuerzo
- Acudan dos días a la semana
La
conclusión que se dio es que este método se basaba en pagar dos veces a la
semana, como si fueran clases particulares.
(Interrumpida la clase por nuestro compañero Julián ya
que no callaba la boca y Josetxu se cabreó y decidió cambiarlo de sitio)
También
se habló del uso de recursos, tanto las limitaciones como las ventajas del
recurso a los libros de texto. Las limitaciones que se propusieron en clase
fueron las siguientes:
ü Igual para todos los niños
ü No puede estar ni contextualizado ni actualizado
ü Recursos auxiliares
ü Te imponen un recurso y eres un robot y no un docente
Y
las ventajas que se propusieron en clase fueron las siguientes:
ü Económico
ü Pictóricas
Llegamos
a la conclusión que en un futuro tenemos que exigir que nuestro papel sea
enseñar y tutorizar; sino investigar y hacer nuevos materiales para nuestra
aula, para mejorar la educación y esto siempre es posible. También se habló de
lo que una maestra de educación infantil trabaja y es, 25 horas semanales con
los niños y 5h semanales para las familias.
La
segunda actividad de la sesión, consistía en analizar el documento de “Las
terribles consecuencias del efecto Pigmalión sobre los hijos”. Donde hablemos
de los diferentes efectos con incidencias didácticas, que fueron los
siguientes:
1. El efecto Halo
2. El efecto Pigmalión
3. El efecto Qwerty
Y
para dar conclusión a la clase, mediante el apoyo de un prezi, se habló de “El
cociente intelectual” donde se hablaron de los siguientes puntos:
1. Primeros intentos: Sir Francis Galton (1822-1911)
2. Galton y la eugenesia
3. Alfred Binet (1906 París)
4. Lewis Terman (1877-1956)
5. La inteligencia y las razas
6. El ejército y el cociente intelectual
7. Edward Thorndike
8. Vídeo de Eduard Punset donde entrevistan a Sin Ken
Robinson del programa Redes del canal 2.
(La clase fue terminada 10 minutos primero, ya que los
alumnos estaban ya cansados y el profesor también)
Día 02/01/2013 - 15.25h
Las etiquetas que ponemos a los niños
pueden generar comportamientos no deseados
«Es muy
tímido», «es muy malo y desobediente», «no se entera de nada», «es pasivo»...
Lo que pensamos, lo que decimos... A veces no somos plenamente conscientes pero
juzgamos y etiquetamos a los niños prematuramente, condicionando su
comportamiento y produciéndoles unas heridas que, metafóricamente, pueden
llegar a estar sangrando durante muchos años si no se reconocen y cicatrizan
correctamente. Es el llamado «efecto pigmalión» de los padres sobre los
hijos, o de los profesores sobre los alumnos. «Demasiadas veces se pronuncian
expectactivas o prejuicios durante el proceso comunicativo con los más pequeños
sin tener en cuenta que en el futuro pueden originar sentimientos, comportamientos
o rendimientos no esperados y/o deseados», apunta Alba García Barrera,
profesora de Psicología de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima). «En toda relación
entablada con niños y adolescentes debe prestarse especial atención a la forma
en que expresamos y transmitimos nuestras ideas, especialmente aquellas que
afectan a su propia forma de ser, actuar o pensar sobre una determinada
cuestión. En estas etapas los jóvenes se encuentran en pleno desarrollo físico,
psicológico y afectivo, por lo que son altamente vulnerables a la influencia
que puede llegar a ejercerse sobre ellos por medio de la comunicación. Es
bastante fácil que, con nuestras palabras, afectemos al autoconcepto y
la autoconfianza del niño», explica García Barrera.
Es muy fácil
afectar de forma inconsciente ae los niños con nuestras palabras
¿Por qué
sucede esto? «Porque solemos olvidar que una persona desarrolla su autoconcepto
en función de las expectativas que depositan sobre nosotros las personas
de referencia en nuestro entorno», prosigue esta especialista. «Es decir, un
niño va formando el concepto que tiene de sí mismo en base a las valoraciones
que recibe de sus padres, de sus abuelos, de sus tios, de sus maestros... Y si
bien de pequeñito no le consideran capaz de hacer determinada cosa, muy
probablemente acabe siendo incapaz de hacerla. Y no porque no tenga capacidad o
habilidades suficientes, sino porque su entorno más próximo le está
transmitiendo este mensaje, que difícilmente le invitará siquiera a intentarlo,
a probar suerte... Se sentirá menos capaz que ellos y pensará que no puede
hacerlo, que no tiene capacidad suficiente... y por tanto, será peor. Esto es
lo que se conoce como "efecto Pigmalión" y ya fue demostrado
en un estudio por Rosenthal y Jacobson», advierte.
«Trato diferencial» entre
hermanos
Por otra
parte las expectativas, prosigue esta docente, pueden depositarse en
base al llamado «efecto halo». «Pongamos un ejemplo. En el entorno
familiar sucede a menudo a través de las comparativas directas e indirectas con
los hermanos, ya sean mayores o pequeños. Es común escuchar a un padre o a una
madre decir a su hijo, cuando se está portando mal, "a ver si aprendes de tu
hermano". Incluso muchas veces se tiende a regañar siempre al niño que se
suele portar mal, solo por el hecho de que suele hacerlo con frecuencia, cuando
en un momento dado ha podido ser al revés. Ningún niño se porta siempre bien,
ni ningún niño se porta siempre mal. Y como padres debemos intentar ser justos
y congruentes con ello», añade García Barrera.
Al niño que
se suele comportar mejor se le regaña menos, y al contrario
Porque
además, continua esta especialista, muchas veces se tiende a idealizar el
comportamiento del hijo que suele comportarse mejor, y se le regaña menos, se
le castiga menos y, en definitiva, se suele tener más paciencia con él que con
el que suele portarse peor. «A esto se le llama "trato
diferencial", y afecta directamente al autoconcepto, la autoestima y
el rendimiento del niño. De hecho, influye en sus respuestas comportamentales,
ya que cuando el niño es consciente de que sus padres esperan que tenga un mal
comportamiento, tiende aún más fácilmente a tenerlo», asegura esta profesora de
Psicología.
Ámbito escolar
Y en el
ámbito escolar sucede exactamente lo mismo, afirma esta especialista. «El
docente suele tender a poner notas más bajas a aquellos estudiantes que suelen
rozar el aprobado, y notas más altas a quienes suelen sacar sobresalientes,
aunque por determinadas circunstancias no sea así... Y esto influye en el
autoconcepto del alumno y lo que se siente capaz de hacer». En este sentido,
propone García Barrera, «hay que prestar atención a los comentarios que
realizamos en casa sobre las notas que obtienen nuestros hijos, sin
encasillarles, ni esperar determinados resultados. Pero ojo, esto no quiere
decir que no haya que exigirles, sino que hay que procurar escucharles,
entenderles y animarles a sacar todo el potencial que llevan dentro».
Debemos
motivar y elogiar a nuestros hijos
En
definitiva, debemos tener en cuenta que la capacidad autopercibida tanto del
niño como del adolescente se modela en gran medida en función del «feedback»
(respuesta) que le proporcionemos. «Lo que digamos acerca de sus capacidades y
habilidades va a influir directamente sobre lo que se considere capaz de hacer.
Por eso debemos motivarle y elogiar sus capacidades. Si el niño se siente
capaz de hacer algo, y además siente interés por conseguirlo, actuará de forma
motivada y será probable que alcance sus metas», concluye esta profesora.
Para
potenciar la autoestima
—Aceptar y
respetar al niño.
—Reconocer
sus posibilidades y limitaciones.
—Crear un
ambiente agradable y de confianza.
—Potenciar la
comunicación. ¿Cómo? Mediante la pregunta y la escucha. Nos conviene preguntar para
mantener un clima de seguridad y confianza imprescindible llegada la
adolescencia. Y escuchar de forma activa, claro: Debemos mostrarle que
realmente le estamos escuchando y que nos interesa lo que nos tiene que contar.
—Prestar
atención al lenguaje verbal y no verbal.
—Favorecer la
iniciativa del niño, estimular la exploración y el descubrimiento.
—Definir con
claridad los objetivos y comprometer a los jóvenes su logro.
—Involucrar a
los niños en el establecimiento de las normas y animarles a respetarlas.
—Tener
expectativas realistas y positivas sobre las posibilidades de los niños.
—Cultivar la
empatía, lo que equivale a ponerse en el lugar del niño, aceptarle y comprenderle.
—Hacer
juicios positivos sobre los niños y evitar los negativos. Debemos tener en
cuenta que el elogio, siempre que se produzca a continuación de un determinado
comportamiento o conducta, sirve para reforzarla. Cuando realicemos una
crítica, por contra, debemos destacar su capacidad y transmitirles que podrán
mejorar si realizan un mayor esfuerzo o utilizan una estrategia distinta.

Un diario excelente Aida muy completo y con mucha información, enhorabuena.
ResponderEliminarCualquier persona que no hubiese asistido este dia a clase tiene aqui toda la informacion necesario para saber que hicimos este dia!
ResponderEliminarEnhorabuena Aida un diario muy completo.
Muchas gracias chicas, compañeras como vosotras da gusto tener.
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